Jex Thoth – Blood Moon Rise: acherontias en el estómago [Cronopio]

jex-thoth-blood-moon-rise Dice un estudio del Trinity College de Dublin, uno de esos miles de estudios inútiles que tanto gustan en el mundo anglosajón, que sí que es posible enamorarse mediante un flechazo, mediante esa sacudida que aparentemente sentimos en nuestro pecho cuando nuestra mirada se cruza con la de alguien que supuestamente está predestinado a sentir lo mismo con nosotros. Aparentemente esta casualidad desencadena una serie de eventos en nuestro cerebro que da pie a la segregación de varias sustancias encaminadas a acelerar nuestro pulso cardíaco con el fin de aumentar el flujo de sangre en determinadas partes de nuestro cuerpo y a dejar otras con menos fluído, lo cual hará que nos comportemos de una forma menos racional e incluso estúpida dado el caso.

Cuenta el estudio que todo esto se desencadena en una pequeña fracción de un segundo, en un parpadeo, tiempo más que suficiente para que nuestro cerebro sepa (o más bien se deje llevar) que los ojos de los que procede la mirada que acaba de helarnos, pertenecen a una persona que debe complementarnos sexualmente, sirviendo su ADN de adicción perfecta a nuestro material genético de cara a dejar la mejor descendencia posible.

Si he de seros sincero, nunca me he visto en esta tesitura (a pesar de estar casado) debido a que en lo que respecta a relaciones personales siempre he sido excesivamente racional. Sin embargo, en otras áreas sí que soy bastante susceptible de caer embriagado, de bajar tanto la guardia como para acabar hipnotizado con un solo acorde, con un leve susurro que me diga o me transmita aquello que quiero oír o sentir. Muchos respiraréis aliviados al ver que no he venido a ponerme sentimental ni a contaros mi vida como si fuese una telenovela. Simplemente he venido a reconocer que me he enamorado artísticamente de Jex Thoth, y Blood Moon Rise ha sido esa mirada, esa oda a la oscuridad que al ser captada por mis oídos ha desencadenado todo esto.

Conquistándonos por el oído

Porque como os cuento esto viene a ser un amor a primera vista. He de reconoceros que hasta hace un par de semanas no sabía de la existencia de este combo de Wisconsin comandado por la enigmática Jessica Thoth y, por supuesto, no había escuchado un disco de debut que les puso en boca de muchos pero que, en comparación con Blood Moon Rise en mi opinión se queda muy empequeñecido.

No son pocos los que se han sentido decepcionados por la arriesgada apuesta que los norteamericanos han realizado con su segundo disco, apuesta que versa sobre los mismos principios que el debut pero en el que el lenguaje utilizado, los medios, el punto de vista mostrado, son radicalmente opuestos. Las referencias al debut de Black Sabbath, al oscurantismo y a la psicodelia siguen ahí y ni siquiera aparecen disimuladas, sin embargo las mismas son llevadas a una nueva dimensión, pasan de ser un objetivo en sí mismo a ser simplemente un medio, un mero vehículo de transmisión de ideas y del lucimiento de una de las mejores vocalistas del momento.

Evidentemente esta aproximación diferente convierte a Blood Moon Rise en un disco más reposado y atmosférico que el anterior, y es comprensible que a alguno este hecho le pueda pillar fuera de juego. Sin embargo todo esto también convierte a la experiencia de escuchar a Jex Thoth en algo mucho más íntimo y trascendente, siendo precisamente este hecho el que permite a los del Mid West dejar de ser una banda clónica para convertirse en un grupo único no ya solo dentro del espectro del Rock Ocultista, sino dentro de la música popular a nivel mundial.

Y esto, es algo que quise pensar y pienso desde el primer instante. Justo cuando recibí el flechazo.

Bajo un manto de oscuridad

Desde la introducción con ‘To Bury‘ hasta el épico cierre a lo David Gilmour con ‘Psyar‘, Blood Moon Rise se instituye como un viaje del que la principal conclusión que sacamos es que el crepúsculo es el momento más bello del día (paradójico pero cierto). Como si de una oda al anochecer se tratase, la voz de Jessica Thoth nos envuelve y mece con paso lento pero seguro, siguiendo el ritmo marcado por la noche cuando va venciendo al día en pleno atardecer.

Por momentos agresiva y por momentos lisérgica, esta impresionante vocalista se instituye en una especie de Diamanda Gallas menos istriónica pero mucho más sensual y sugerente mientras se suceden efectos espaciales o atmosféricos destinados a acompañar y realzar una de las actuaciones vocales más sugerentes que he tenido la oportunidad de disfrutar en mucho tiempo.

Conforme avanza el minutaje y la atmósfera comienza a hacerse más y más opresiva mientras se va haciendo cada vez más oscuro afuera, tanto Jessica como la banda suben su apuesta dejando crecer Blood Moon Rise y llevándonos a lóbregos parajes que a priori no esperaríamos llegar a transitar. Lo normal sería asustarse o agobiarse ante un temas tan opresivos como ‘The Divide‘ o ‘Ehjä‘, pero ahí está la voz de Thoth para ejercer de cicerón en un paseo en el que su voz es la mano que nos guía, es la luz que espanta las sombras que sus compañeros de banda nos insinúan.

Y aún así, los minutos más brillantes del álbum se encuentran en los momentos en los que vocalista y banda muestran la otra cara de la noche, aquella en la que la oscuridad en vez de atenazarnos nos arropa y protege, momentos en los que caemos en manos del embrujo en vez de acabar embrujados. ‘Into a Sleep‘ y ‘Keep Your Weeds‘ son cortes en los que lo onírico y lo sensual sirven de contrapunto perfecto a lo opresivo, demostrando que Jessica Thoth no se mueve con soltura, sino que domina ambas facetas con una perfección que, como llevo diciendo varios párrafos, enamora desde el primer instante.

Hipersonica vota un 9Radiante en la oscuridad, delicada en su magnificencia, peligrosa en lo épico y evocadora en lo lóbrego, la voz de Jessica Thoth ensombrece el ambiente pero da brillo a un ejercicio instrumental que cumple pero que con ella a su lado eriza nuestra piel y encoge nuestro estómago. Lograr esto desde un punto de partida pop sería algo bastante natural, hacerlo con el Rock Ocultista como punto de origen pero desdibujando sus fronteras es algo que convierte a Blood Moon Rise en un disco brillante y a Jex Thoth en una banda única. Puede que esto os parezca excesivo pero no puedo evitarlo. Me he enamorado y así me siento.

VIA Hipersónica http://feeds.weblogssl.com/~r/hipersonica/~3/6LYeLZPJACg/jex-thoth-blood-moon-rise-acherontias-en-el-estomago
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En este blog distribuimos toda la información que encontramos sobre conciertos, discos, bandas, etc. Un blog sobre la música que te gusta, los mejores grupos, los conciertos más grandes y los más pequeños. Lee sobre rock, en un blog pensado para disfrutar de la música y todo lo que la rodea. Recuerda que este post fue originalmente publicado en: Hipersónica http://feeds.weblogssl.com/~r/hipersonica/~3/6LYeLZPJACg/jex-thoth-blood-moon-rise-acherontias-en-el-estomago ¿El rock está muerto? ¿El rock es cultura? ¿el rock es una forma de vida? Rock español e internacional, para los mejores oídos.

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